Hace unos días, una noticia me hizo recordar viejas discusiones que mantenía con Marc Serra, amigo y socio fundador de Motos.net en 1997, sobre el arte convertido en negocio.
¿Cómo puede una obra de arte llegar a costar 54 millones de Euros? Puedo llegar a entenderlo con obras con un significado histórico como "Las Meninas", "Guernica" o "La última cena", obras indudablemente de un valor incalculable. Pero no lo concibo más allá de un afán especulador en obras como "Centro Blanco" de Mark Rothko.
Que una obra de arte tenga mayor valor sólo por que haya pertenecido a un banquero colgando durante años de su despacho, no hacen más que confirmar mi teoría, no es importante el arte, podría ser cualquier artista o cualquier cuadro, es importante quien lo ha tenido y que ha hecho con él.
Rockefeller compró el cuadro en 1960 por 6.000 euros. Un CAGR de 21,38% No está mal si lo que buscas es un negocio rentable. Triste si lo que disfrutas es el arte por el arte.